Hace años, iba en un viaje compartido cuando el conductor me preguntó hacia donde iba. Le dije que me dirigía al gimnasio de boxeo.
Cuando la gente me pregunta qué me inspiró a boxear les contesto francamente que padecer de dolor crónico. Y créanme, esta no es una historia de una heroína que sufría de dolor, luchó contra él y le ganó. Esta es una historia de boxeo real...
El boxeo se convirtió en la forma más hermosa de redefinir lo que significaba tener que luchar contra asaltos de dolor una y otra vez.
Si algo tienen en común el boxeo y el dolor crónico, es su autenticidad. No se gana cada asalto, te pueden tumbar en cualquier momento, te levantas después de sentirte dolido y caído; y cuando sientes que no puedes continuar, de alguna manera encuentras fuerzas para seguir peleando. Ambos te ayudan a comprender que en la vida balanceas la determinación de ganar y lo que no puedes controlar.
En resumen, el dolor crónico te convierte en un buen peleador.
El conductor respondió rápidamente: “¡Eso es lo que mi prima necesita hacer! Ella padece de dolor crónico, pero es floja — solo se queda tirada en el sofá.”
Mi corazón inmediatamente conectó con la chica en el sofá, luchando con el dolor intensamente, invisible y juzgada, sin una esquina que la respaldara.
Todos los que padecemos de dolor conocemos el sofá. Es como tocar la lona o las cuerdas del ring. Es donde estamos aguantando, luchando contra el dolor, el aburrimiento, el juicio, el estigma y el miedo de no poder superar ese episodio.
En el sofá no estamos siendo flojos; nos sentimos agotados de pelear asaltos que se sienten como combates eternos.
Lo que necesitamos en esos momentos no es ir al gimnasio. Ningun boxeador hace eso justo después de caer en la lona.
En ese momento, necesitamos ir a nuestra esquina para que con amor nuestro entrenador nos coloque un banquito de madera y nos diga que poseemos la capacidad de superar esta lucha.
Existe el descanso entre asaltos, la cuenta de ocho y la esquina neutral.
En Pink Hour, mi intención es crear una plataforma donde podamos honrar tanto los asaltos como los descansos entre rounds.
Entiendo profundamente la importancia del descanso, tanto como la importancia del movimiento adecuado. Pero aún más, entiendo la importancia de tener el respaldo de una esquina. Nuestra comunidad necesita una esquina.
A través de los años, he visto y sentido cuánta presión, análisis, expectativa y carga se le impone a las personas con dolor crónico para que entiendan, sanen o expliquen su dolor.
Pero sentir y procesar el dolor ya es, de por sí, muchísimo trabajo.
Necesitamos apoyo, aliento, empatía y comprensión.
Yo también he sido la chica en el sofá; y todavía lo soy, muchos días. Y está bien.
Apenas hace poco empecé a decirme que eso está bien.
Y si estás leyendo esto y sientes que este mensaje resuena contigo — yo, Noelia Cruz, Entrenadora Personal Certificada, Jueza de Boxeo y Campeona de los Golden Gloves (que tuvo un exacerbamiento de dolor y fatiga crónica en el sofá dos semanas antes del torneo de los Guantes de Oro, y muchísimos durante el entrenamiento y después) quiero decirte:
Luchar contra tu dolor y tu fatiga desde el sofá está bien.
Es más que suficiente. Es admirable. Y reconozco tu esfuerzo.
En este mensaje y a través de esta plataforma quiero decirte que cuando sientas pequeñas ventanas de energía; esas que a veces llegan de forma repentina e inesperada. Aquí estaré también para acompañarte con un poco de movimiento que se sienta confortante.
Y cuando estemos listos para salir al siguiente asalto, también podremos movernos un poco más.
Espero que esta plataforma le dé visibilidad a nuestra comunidad — para que nos celebren no solo en los días buenos cuando ganamos los asaltos, sino también en los días que caemos en la lona.
He vivido con dolor crónico, fatiga y todos sus complicados allegados durante los pasados 18 años. Basado en mi experiencia, concluyo que las condiciones crónicas no se comportan de manera lineal.
Algunos días te sientes en un 10.. Otros días en un 2.
Espero que esta plataforma honre esa verdad y te ofrezca consuelo y comprensión.
Donde sea que estés, como sea que te sientas espero que sientas una cálida bienvenida.
En los días que quieras moverte, en los días que quieras conectar, en los días que quieras encontrar naturaleza y paz mientras peleas desde el sofá estaré aquí para ti.
El contenido de Pink Hour incluirá:
Sesiones de movimiento reconfortante grabadas alrededor de los Grandes Lagos,
paisajes naturales relajantes y sonidos de la naturaleza,
grabaciones de ruido rosa natural para descansar y meditar,
artículos y reflexiones,
videoblogs y celebraciones de los días buenos,
y una comunidad de apoyo donde podamos compartir trucos y secretos para navegar una vida con dolor y fatiga.
Te ofrezco mi bienvenida. Te valoro. Y espero que me permitas estar en tu esquina.
Con cariño y empatía,
Noelia Cruz